¿Puede la Inteligencia Artificial salvar la medicina moderna? ¿O será al revés?

30 de noviembre de 2020

La medicina y la inteligencia artificial (IA) son campos muy similares en algunos aspectos: ambos buscan ayudar a la humanidad, mejorar las condiciones de vida de las personas y continuar evolucionando en sus respectivas áreas por el bien de sus usuarios.

Por lo tanto, no es de extrañar, que cuando combinamos ambas áreas de conocimiento, el resultado sea mayor del previsto inicialmente. Cuando la IA se implementa en medicina, los médicos y los pacientes pasan más tiempo de calidad juntos, los diagnósticos mejoran y los tratamientos terminan de forma más satisfactoria para pacientes y profesionales sanitarios. Cuando los principios de la medicina se implementan en la IA, ésta se vuelve más humana, justa y empática.

El tiempo que pasamos con el paciente

Abraham Verghese, médico y escritor, habló en su conferencia en la Singularity University Exponential Medicine Conference de 2019 en San Diego sobre cómo las aplicaciones de IA pueden mejorar la medicina moderna y permitir que los médicos vuelvan a cuidar a sus pacientes.

Para la mayoría de nosotros, visitar al médico es una actividad de una a dos horas que implica pasar sólo 10 o 20 minutos en la consulta. Es posible que, como paciente, tengamos más preguntas sobre nuestra dolencia o el tratamiento, pero habitualmente las guardamos para una búsqueda en Google esa noche antes de dormir. El médico, por su parte, escucha lo que el enfermo tiene que comentarle sobre su dolencia, le realiza las prácticas exploratorias necesarias, prescribe pruebas diagnósticas y/o medicación y actualiza la historia del paciente con toda la información relevante. Una tarea, esta última, que requiere tanto tiempo como el dedicado a examinar al paciente, en algunas ocasiones. Este patrón se repite para el médico durante toda su jornada laboral.

La enorme desconexión emocional entre el médico y el paciente en esta interacción, deja a ambas partes sintiéndose insatisfechas. Llevado hasta el extremo, este modelo tan mecánico, puede llevar a la pérdida de atención del médico durante la consulta, lo que daría como resultado que las preguntas o las preocupaciones del paciente le pasen desapercibidas.

Verghese, comentó en su ponencia que los médicos pasamos una hora actualizando el historial médico por cada hora que pasamos con los pacientes. Textualmente, citó que los historiales médicos y el trabajo administrativo en general, causan más frustración a la mayoría de los médicos “que cualquier otro invento que se haya implantado en la medicina moderna”.

Verghese continuó su conferencia haciendo hincapié en que los médicos pueden sentirse tan desmotivados que se consideran degradados al puesto de un auxiliar administrativo.

En este punto el apoyo de la tecnología y de soluciones basadas en IA pueden aportar una solución automatizando la cumplimentación de algunos campos en las historias, o sugiriendo bloques de texto completos que eliminen una parte importante del trabajo administrativo.

La tecnología como socio

En lugar de enmarcar la IA como la tecnología que le quitará el trabajo al médico (a pesar de que estamos experimentando una escasez crónica de profesionales médicos), deberíamos ver la IA como un socio para la atención médica.

Para volver a los días en que un médico disponía de tiempo para conocer a sus pacientes y sus antecedentes familiares, la IA es una tecnología indispensable. Puede identificar singularidades en imágenes más rápido que los humanos, a menudo con igual o mejor precisión; puede señalar anomalías en las muestras de tejido; incluso, en algunos casos, puede ayudar a los médicos a diagnosticar enfermedades en tiempo real. En última instancia, la IA ofrece algo muy valioso para los profesionales de la medicina: tiempo para dedicar al paciente.

El regalo de la medicina a la tecnología

A medida que la IA se incorpora en más y más aplicaciones médicas, no debemos pasar por alto el hecho de que la ética de la IA no se ha desarrollado al mismo ritmo. Las pautas y estándares de ética en la IA son cruciales para garantizar que no se haga un uso de la tecnología basado en la codicia, el beneficio o la ganancia personal.

Aunque la IA no tiene un equivalente al valor que el paciente representa para la medicina, eso no significa que los principios de la medicina no puedan incorporarse a la ética de la IA.

Es cierto que, debido a la diversidad de empresas y desarrolladores de tecnologías de IA, sus antecedentes, su educación y sus ubicaciones, es casi imposible que todos estén de acuerdo con un grupo preestablecido de directrices éticas. Lo normal, es que cada desarrollador tenga su propia interpretación de las regulaciones y de la forma de implementarlas.

Pero, si hay alguna posibilidad de que pueda ayudar a proteger a los consumidores y a los usuarios finales del abuso, el sesgo y el daño, entonces deberíamos esforzarnos más para publicar un grupo de normas en constante evolución.

La Inteligencia Artificial y la medicina moderna dependen unas de otras para prosperar

La tradición de la medicina de aplicar la ética a todos los niveles de la experiencia del paciente es una guía que los desarrolladores de IA y sus empresas pueden seguir en el desarrollo de nuevas aplicaciones de IA.

Resulta que, sin IA, la medicina crecerá más lentamente, y sin medicina, la IA será mucho menos humana y justa.

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