Las empresas tecnológicas podrían ser nuestros médicos en el futuro

30 de julio de 2020
empresas tecnológicas como médicos del futuro

La atención médica es necesaria si una sociedad quiere mejorar y prosperar. En los siglos pasados, donde los avances médicos no eran tantos ni tan rápidos como en la actualidad, se optaba por el uso de la medicina natural basada en las propiedades de las plantas. Hoy en día, la medicina moderna ha convertido la salud en el mayor negocio mundial, ya que es un elemento estructural en todos los países desarrollados, y todos la utilizamos por necesidad.

Peter Diamandis es el cofundador de X-Prize, Singularity University y Health Longevity Inc., con sede en San Diego. Él asegura que el modelo actual de salud está herido de muerte. En su nuevo libro, titulado The Future Is Faster Than You Think, Diamandis argumenta la hipótesis de que los grandes gigantes tecnológicos dirigirán toda la industria sanitaria para 2030. A la pregunta de si cree que Apple, Google o Amazon pueden mejorar la atención médica, él responde que “sí, pueden hacerlo mil veces mejor”.

Un futuro no tan lejano
Este pronóstico para el 2030 no está lejos. Antes de que nos demos cuenta, estaremos en una nueva década y nos beneficiaremos de muchas innovaciones. Una de ellas, utilizará los datos de un dispositivo de esta década para crear mejores soluciones sanitarias: los llamados asistentes virtuales, como Alexa de Amazon o el HomePod de Apple, habrán captado datos sobre nosotros y nuestros hábitos durante años y serán muy útiles para liderar la atención médica basada en los datos.

De los tres gigantes tecnológicos, Amazon es el líder debido a su gran inversión en atención médica. En el Reino Unido, Amazon y el servicio Nacional de Salud se han asociado para hacer de Alexa un centro de información médica rico en recursos. Amazon se ha esforzado para que Alexa cumpla con las normas más estrictas de seguridad y protección de datos HIPAA. También ha firmado contratos con compañías de seguros y centros sanitarios para ayudar a los pacientes a enviar información a través de Alexa.

El Asistente de Google tiene una función desarrollada por la Clínica Mayo llamada Primeros Auxilios. Con instrucciones sencillas, ayuda a los pacientes a tratar problemas y lesiones menores. En la misma línea, el conjunto de productos de Apple (Watch, iPhone y HomePod) se conecta a su producto HealthKit.

Atención médica basada en datos
Según Diamandis, estos dispositivos pueden reducir los costes para el sistema sanitario y las molestias para el paciente, al reducir el número de visitas al hospital. La razón principal, es que los gigantes tecnológicos se han convertido en expertos en predecir el comportamiento del usuario, utilizando sus datos personales. Diamandis está seguro de que ese enfoque se puede aplicar a la atención médica, el cálculo de riesgos y el diagnóstico predictivo.

La inteligencia artificial (IA) funciona mejor cuando se entrena con datos multidimensionales. Esto ya es posible con los dispositivos wearables actuales, que mejoran constantemente. La idea es que la IA pueda generar una alerta cuándo un paciente tenga alto riesgo de contraer una enfermedad y pueda recibir recomendaciones antes de que se convierta en un problema real. La medicina preventiva requiere más esfuerzo, pero “es infinitamente más barata”, dice Diamandis.

Su predicción dice que los gigantes tecnológicos ofrecerán suscripciones premium a los pacientes para proporcionarles recomendaciones para mejorar sus hábitos de vida y estar sanos, en lugar de tratarlos o cubrir el coste de la enfermedad.

Henrik Vogt, becario postdoctoral en la Universidad de Oslo especializado en ética médica, comenta que, aunque estos dispositivos y aplicaciones médicas aportan más información sobre el cuerpo y los hábitos del paciente, también generan más tráfico de datos. Vogt está preocupado de que podamos invertir demasiado tiempo y dinero en big data y renunciar a otros factores que pueden mejorar el sistema sanitario actual, como el cambio institucional o social.

Confiar en los gigantes tecnológicos
Amazon y Apple dan empleo a un número considerable de médicos para evaluar el desarrollo directo, probar dispositivos en los pacientes e incluso ayudar a sus empleados a obtener atención médica in situ.

Apple y Google trabajan para integrar sus innovaciones en la infraestructura sanitaria tradicional y los flujos de trabajo actuales. Están más enfocados en mejorar la experiencia para centros médicos y pacientes.

Todas estas ideas y predicciones suenan muy bien, hasta que recuerdas que Google, Amazon y Apple custodian millones de datos confidenciales porque son rentables.

Si ya eres escéptico de los gigantes tecnológicos, lo más probable es que quieras contratar a otra empresa para gestionar tu salud. Pero si la predicción de Diamandis se cumple, el número de opciones será muy limitado. Y estas ya conocen todo sobre tu historial de búsquedas, tus hábitos de compra, consumo…

Para que el big data y la IA mejoren la atención sanitaria, debemos evaluar cuidadosamente a quién damos el poder de la predicción y el conocimiento para gestionar nuestra salud. Debe haber reglas y estándares de lo que es aceptable, lo que no está permitido y lo que implica. Y debe estar debidamente regulado.

¿Un nuevo camino hacia adelante?
En el estado actual de la medicina, la IA funciona mejor en colaboración con los médicos, esta combinación produce mayor precisión. Por esa razón, en el futuro, podremos coordinar la labor del profesional médico y las aplicaciones basadas en IA, creadas por los gigantes tecnológicos.

¿Qué piensas sobre la creencia de Diamandis de que los titanes tecnológicos de hoy se convertirán en los centros médicos del mañana? ¿Crees que esto allanará el camino hacia un futuro más brillante para la atención médica?

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